Do Not Stand at My Grave and Weep, Mary Frye

No te detengas en mi tumba a llorar,
no estoy ahí.


Soy ahora una de las brisas que soplan.


Soy el brillo de diamante en la nieve.


Soy la luz del sol en el grano maduro
y soy la suave lluvia del otoño.


Cuando te despierte en la mañana

una ráfaga de aire, soy yo.


La gentil brisa que se levanta en círculos
con el vuelo reposado de los pájaros.


Soy una de las tenues estrellas
que brillan en la noche.


No te detengas en mi tumba a llorar.
No estoy ahí. No he muerto.

1 comentarios:

Paola Rodríguez dijo...

El poema me gusto mucho, lo vi en Desperates Housewives cuando la sra. Mccluskey se lo dijo a su amiga Aida después del tornado.
El de la primer foto es mi tío Arturo que falleció antier, y el de la segunda es mi tío Pepe que falleció hace 15 años, lástima que no tengo ningún recuerdo de él.
Les dedico este poema a ellos, ayer lo escribí y lo puse arriba de el ataúd, a mi familia también les gusto cuando lo leyeron al acercarse al féretro.
Cuando le preguntaron a mi tía si ella se quedaría con el, dijo que quería que lo dejaran con mi tío, y antes de enterrarlo, al despedirnos de él lo acomodaron junto con una flor.
Descansa en paz tío, te quiero mucho y siempre te recordaremos con alegría, por todo lo que nos diste.
Atte Milhouse ;)