La Doctrina del Shock, Alfonso Cuarón y Naomi Klein
Influenza o Doctrina del Shock
Fobias Comunes
1. Miedo a la muerte, a morir o a las cosas muertas así como las cosas asociadas a la muerte. Puede provocar nervios y puede haberse desarrollado luego de ver a alguien morir o alguna fea cosa muerta ante él.
2. Miedo a quedarse atrapado en un espacio cerrado reducido. Se suelen evitar los ascensores, el metro, habitaciones pequeñas, etc. Se teme a las posibles consecuencias negativas de estar en ese lugar, como la asfixia, por creer que no hay suficiente aire.
3. Miedo a los truenos y relámpagos. Es común en los niños. Los síntomas incluyen el pánico, dificultad para respirar, taquicardia, sudoración y náuseas. Muchos afectados intentan controlar su fobia escondiéndose durante las tormentas.
4. Miedo a las arañas. Procuran mantenerse alejados de los sitios donde creen que habitan arañas, o donde han observado telarañas. Esto puede determinar el lugar donde el fóbico decide vivir, el sitio en el que vacacionara y limitar los pasatiempos de los que puede disfrutar.
5. Miedo a los espacios abiertos. Se teme a un lugar o situación en el que se sientan desprotegidos y del que les sea imposible huir a un lugar "seguro" y recibir ayuda. Evitan situaciones como ir de compras, estar en lugares públicos, etc., lo que es un problema, al casi no salir de su hogar.
6. Temor a volar en aviones, por miedo a que éstos se accidenten. Actualmente las empresas buscan ofrecer un servicio más seguro y confiable, pero algunas personas siguen sufriendo de inseguridad, que pueden traer aparejadas consigo miedo y ansiedad ya sea antes o durante el vuelo.
7. Miedo a las alturas. Genera ansiedad, y se evitan las situaciones con una altura notable, como asomarse a un balcón, estar en un mirador elevado, etc.
8. Miedo a ser evaluado negativamente. Origina temor a los seres humanos y la sociedad, temiendo comunicarse con ellos. Puede producir miedo a ser aplastado por la muchedumbre en algún lugar concurrido.
9. Miedo al cáncer. Demostrarán temerle a los síntomas físicos negativos. Suelen evitar los cigarrillos, la exposición al sol, etc. Incluso pueden hacer consultas médicas frecuentes para asegurarse de que no padecen la enfermedad.
10. Miedo al vómito, o a vomitar. En Pueden recurrir a situaciones extremas para evitar ver que alguien vomite. En casos severos evitan comer fuera y asistir a reuniones.
El tratamiento psicológico es similar en todas las fobias: exponer al paciente a lo temido de forma gradual (desensibilización sistemática) es el método más eficaz, pero también se han propuesto sistemas de choque en los que la exposición es de gran intensidad y se realiza súbitamente.
El tratamiento más común es una terapia de "habituación", en el que le enseñan al paciente a utilizar técnicas de relajación para enfrentar las situaciones estresantes y lo someten gradualmente a las situaciones donde la fobia se presenta, para que el miedo vaya disminuyendo.
Mecanismos de Defensa
Modelo psicoanalítico de Sigmund Freud (1856-1939)
Las siguientes cuatro definiciones solo son para familiarizarnos más con los ejemplos y aunque parecen cosas complicad, se simplifican en la explicación.
Pulsiones. Representaciones neurológicas de las necesidades físicas. Fuente energética motivadora de la conducta hacia su propósito de bienestar.
El ello, yo y superyó estructuran la personalidad, son demandas con distintos niveles de concienciación y actuación, y de cuya confrontación de fuerzas es resultante la conducta.
Ello. Tiene un fundamento biológico, busca el conseguir placer, descargando la tensión.
Yo. Su fin es cumplir de manera realista los deseos y demandas de acuerdo con el mundo exterior.
Superyó. Contrarresta al ello, representando los pensamientos morales y éticos.
Mecanismos de defensa.- una forma de disminuir los conflictos entre las pulsiones: el yo lidia con las exigencias de la realidad del ello y del superyó de la mejor manera que pude. Pero cuando la ansiedad llega a ser abrumadora, el yo debe defenderse a si mismo y esto lo hace bloqueando inconscientemente los impulsos o distorsionándolos, logrando que seas más aceptables y menos amenazantes.
Sublimación. Transformación de un impulso inaceptable, en una forma socialmente aceptable, e incluso productiva.
Ejemplo: alguien con impulsos hostiles puede desarrollar actividades como cazar, ser carnicero, jugador de futbol o convertirse en mercenario. Una persona que sufre de gran ansiedad puede volverse organizado, una persona de negocios o un científico. Alguien con impulsos sexuales poderosos puede llegar a ser fotógrafo, artista, novelista, etc.
Desplazamiento. “Redirección” de un impulso hacia otro blanco que lo sustituya, si el impulso o el deseo es aceptado, pero la persona al que va dirigido es amenazante, se desvía hacia otra persona u objeto.
Ejemplo: alguien que odia a su madre puede reprimir ese odio, pero lo desvía hacia las mujeres en general. Alguien que no haya tenido la oportunidad de amar a una persona puede desviar su amor hacia un gato o un perro. Una persona que se siente incómoda con sus deseos sexuales hacia alguien, puede desviar este deseo a un fetiche. Un hombre frustrado por sus superiores puede llegar a casa y empezara pegarle al perro o a sus hijos o establecer discusiones.
Proyección. Las pulsiones inaceptables para la conciencia son expulsadas fuera de ella y depositadas en otro objeto.
Ejemplo: un hijo que detesta a su padre atribuiría los sentimientos negativos a otras personas y las acusaría de tratarlos de manera incorrecta.
Represión. Imposibilidad de recordar una situación, persona o evento estresante.
Ejemplo: un adolescente con un fuerte miedo hacia las arañas, especialmente aquellas con patas largas. No sabía de donde venía ese miedo, pero era difícil de manejar. Años mas tarde, tuvo un sueño muy claro donde se veía encerrado por un primo en un cuarto. La habitación era oscura y sucia. El suelo estaba cubierto de arañas con patas largas. El adolescente reprimió un evento traumático, pero cuando en la realidad veía arañas, surgía la ansiedad del evento sin traer consigo el recuerdo del acontecimiento.
Negación. Bloqueo de los eventos externos a la consciencia. Si una situación es demasiado intensa para poder manejarla, simplemente nos negamos a experimentarla.
Ejemplo: una niña veía caricaturas, cuando pasaron un anuncio de una película de terror. Contenía escenas violentas de una masacre con un cuchillo ensangrentado y gritos. Entonces se le comenta a la niña: vaya, ese anuncio era terrorífico, ¿verdad?, ella dijo: ¿eh?, ese anuncio fue horroroso ¿no?, y ella dice: ¿que anuncio?, ese, el de el cuchillo sangriento y esos gritos. Aparentemente, la niña había borrado el anuncio de su cabeza.
Formación reactiva. Cambio de un impulso inaceptable por su contrario.
Ejemplo: un niño enfadado con su madre, puede volverse un niño muy preocupado por ella y demostrarle mucho cariño. El niño que sufre abusos por parte de un progenitor, se vuelve hacia él corriendo. Alguien que no acepta un impulso homosexual, puede repudiar a los homosexuales.
Regresión. Vuelta atrás en el tiempo psicológico cuando uno se enfrenta a un estrés. Al encontrarse en problemas o atemorizados.
Ejemplo: un adolescente puede empezar a reírse en un encuentro social con el sexo opuesto. Un estudiante universitario debe ponerse las calcetas rojas de la suerte. Un grupo de personas civilizadas se pueden volver violentas en un momento de amenaza.
Mecanismo de racionalización. Distorsión cognitiva de los “hechos” para hacerlos menos amenazantes.
Ejemplo: utilizamos esta defensa cuando de manera consciente explicamos nuestros actos con demasiadas escusas. Pero muchas personas utilizan tan fácilmente las excusas, que no se dan cuenta, es decir, muchos están preparados para creerse sus mentiras.
Freud consideró que las defensas eran necesarias. No podemos esperar que una persona, especialmente un niño, pueda con todo el dolor y las penas que la vida les depara.
Algunos de sus seguidores sugirieron que todas las defensas podían utilizarse con fines positivos, pero Freud dijo que solo había una, la sublimación.
25 de noviembre, Día Contra la Violencia de Género
En 2007, se realizó la Encuesta Nacional de Violencia en las Relaciones de Noviazgo (Envinov) con resultados escandalosos para la mayoría de las instituciones, ya que se reveló que el 70% de los mexicanos sufre o ha sufrido violencia en el noviazgo.
Según la encuesta, 5.5% de los mexicanos de entre 15 y 24 años que tienen una pareja íntima, fue víctima de violencia física. Además, el 75.8% ha sufrido agresiones de carácter psicológico y 16.5% ha sido víctima de abuso sexual.
El estudio, aplicado en 18 mil hogares en todo el país, con representatividad en localidades urbanas y rurales, es el primero en su tipo en México y América Latina, comandado por Priscila Vera, directora del IMJ, quien destacó que se buscaba conocer la frecuencia y magnitud de la agresión en las relaciones de noviazgo, por lo que consideró como universo de estudio a la población de entre 15 y 24 años (14 millones 61 mil 802 jóvenes), de los cuales sólo 7 millones 278 mil 236 tuvieron al menos una relación sentimental en 2007.
Además reveló que en el tipo de violencia leve, es decir, cachetadas, mordidas, etc., son los hombres los más afectados, mientras que en el tipo de violencia media (golpes con objetos o con el puño cerrado) son las mujeres las que sufren más.
También son las mujeres las más afectadas en los casos de violencia severa, como son quemaduras, ataques con cuchillo, intentos de estrangulamiento y demás.
En cuanto al motivo del enojo, el 41% de los hombres manifestó que sus arranques se deben a los celos, 25% porque su pareja tiene muchos amigos y 23 por muy mal humor.
Por su parte, el 46% de las mujeres dijo sentirse muy enojada por celos, el 42% porque su pareja no cumple con algo que prometió y el 35% porque se considera engañada.
Para las instituciones mexicanas de apoyo a la juventud, muchas chicas no saben que sufren violencia en el noviazgo porque no cuentan con los instrumentos para identificarla, ya que generalmente se reconoce la violencia física o la sexual, pero no la psicológica o la económica.
La violencia en el noviazgo comenzó a llamar la atención de las instituciones mexicanas recientemente. Desde la familia, y en un contexto más amplio de inequidad social, las y los jóvenes aprenden a relacionarse reproduciendo las desigualdades. Así, el noviazgo puede convertirse en un contexto ideal para desarrollar actitudes violentas dirigidas, sobre todo, hacia las mujeres.
Los tipos de violencia más comunes son la física y la psicológica.
La violencia física son actos de agresión intencional en la que se utiliza cualquier parte del cuerpo, algún objeto, arma o sustancia, con la finalidad de sujetar, inmovilizar o causar daño a la integridad física de otra persona, generalmente más débil, encaminado a su sometimiento y control. Incluye los empujones, bofetadas, puñetazos, puntapiés, etcétera. Este tipo de violencia muchas veces deja cicatrices, enfermedades que duran toda la vida, lesiones leves y/o severas e incluso puede causar la muerte.
La violencia psicológica es otra forma de maltrato, que, a diferencia del maltrato físico, ésta es sutil y más difícil de percibir o detectar. Se manifiesta a través de palabras hirientes, humillaciones, gritos, insultos, descalificaciones, entre otros.
Si se desvaloriza, se ignora y se atemoriza a una persona a través de actitudes o palabras, estamos hablando de maltrato o violencia psicológica. Puede existir en forma “pasiva” cuando el individuo, desde pequeño, no recibe amor y protección necesarios para su edad por parte de sus padres o tutores.
Como consecuencias de este tipo de maltrato y de cualquier otro se ve disminuida la autoestima de la persona y afecta el desarrollo emocional.
En cuanto a las relaciones afectivas, les cuesta mucho construir dichas relaciones debido a la desconfianza que crece con el tiempo, dado que el maltrato psicológico usualmente se da durante largo tiempo y luego pasa al maltrato físico. Para este momento se ha destruido la confianza en sí mismo del individuo afectado y el resentimiento ha ido en aumento.
La intención de la violencia psicológica es la de humillar, hacer sentir mal e insegura a una persona, deteriorando su propio valor.












